martes, 28 de noviembre de 2017

Aporte Brayan

Aunque el pensamiento de Rousseau es fuente de los mayores logros de la democracia, tal concepción tiene un sesgo sexista, dado que para Rousseau, solo los hombres tienen derecho en el estado de la naturaleza; y las mujeres por el contrario están sujetas a la voluntad masculina.
Según este autor piensa que la naturaleza misma fue la que quiso que las cosas surgieran así, dándole el mayor poder al hombre y encadenando a las mujeres al mandato y a cargo de ellos mismos. Desde la antigüedad se ha venido discriminando a la mujer como el sexo débil y la cual el único deber es en las ocupaciones de la casa y atenciones del hombre, es por eso que las mujeres hoy en día tienen el tabú en ciertas ocupaciones o actividades las cuales supuestamente el hombre es el único capaz de realizarlas.
En comparación con hace mucho tiempo donde las mujeres estaban sometidas a los maltratos, agresiones físicas, psicológicas y morales donde la ley no hacía mucho o salía a favor de los agresores justificándolos por sus actos; hoy las cosas han cambiado por algunas pocas mujeres que se revelaron y salieron a defender sus derechos, llevándolas a la muerte pero dejando un gran legado. Y aunque las mujeres ya están más protegidas y con más derechos igual que los hombres, surge nuevas problemáticas discriminatorias como lo es el maltrato y el desprecio por los “LGTBI” quienes hoy en día surgen agresiones físicas y verbales que les rompe su voluntad y su capacidad de ser personas felices y libres de expresarse; un claro ejemplo es la situación que se vive en Estados Unidos, donde hasta el presidente promueve este tipo de actos; las personas que sufren de algún tipo de discriminación tienden a tener un bajo auto-estima, son personas solitarias y en la mayoría de casos se puede ver el suicidio.
“Marx será otro de los autores que, aunque y paradójicamente con una óptica diametralmente distinta a la de Rousseau, naturaliza el papel femenino a las labores serviles domésticas”.
Normalmente las mujeres son las únicas encargadas de los deberes de la casa y son ellas las que tienen que cocinar, despachar a los niños y lavar los platos, los hombres simplemente se encargan de trabajar y responder con el hogar; pero la realidad es que si a un hombre le gusta o quiere colaborar en los quehaceres de la casa, la misma familia lo tilda que si es guey o cosas parecidas. Estas situaciones son enseñadas hasta por las mismas madres hacia sus hijos, diciéndoles que ellos no deben meterse a la cocina, ni lavar los platos ni cosas que las mujeres hacen; esto hace que este paradigma no se rompa y se continúe de manera disimulada promoviendo la discriminación de género.
Las personas usan el término género de manera errónea, donde la palabra “genero” hace una división invisible la cual tiene rango y poder; sin darse cuenta que el verdadero significado hace referencia a la caracterización de que existen el género masculino y el género femenino. Según la realidad este término “genero” solo puede tener 2 direcciones, o es hombre o es mujer; pero no se puede salir de esta línea y es aquí donde se piensa de manera errónea, porque el termino solo caracteriza el tipo de personas (genero) que existen.

BIBLIOGRAFÍA
  • Pulgarin, J. P. (2009). Filosofía y diversidad sexual: aportes para una lectura de la constitución colombiana en clave de género. (Spanish). Vniversitas, (119), 161-187. Recuperado de: http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2051/login.aspx?direct=true&db=zbh&AN=58081035&lang=es&site=ehost-live

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